Mejor sin elevaciones en el talón

Mejor sin elevaciones en el talón

Santiago Torreblanca

La pendiente que tu cuerpo no necesita

Cuando un zapato tiene el talón más alto que la parte delantera, crea una pendiente que no es natural para tu cuerpo. Esa inclinación desplaza tu peso hacia adelante y hace que la carga caiga en las rodillas, en lugar de distribuirse y absorberse con los músculos como deberían.

Un invento “indispensable”… ¿desde cuándo?

Es curioso pensar que durante miles de años los humanos caminaron y corrieron sin ningún tipo de elevación en el talón. No fue sino hasta hace poco más de un siglo que nos dijeron que un zapato “debe” tener tacón para ser cómodo o saludable. La historia nos demuestra que, durante 1900 años, no lo necesitamos para nada.

El efecto dominó en tu postura

Esa pendiente en el calzado cambia tu alineación y hace que el cuerpo empiece a compensar el peso con otras articulaciones y huesos. Esto provoca tensiones en la cadera, la espalda y hasta el cuello. Además, tener el talón elevado es como estar de puntas todo el día: incómodo y poco natural.

Más carga donde no debe ir

En esa posición, los huesos del antepié son huesos pequeños que no están diseñados para soportan todo el peso del cuerpo solos. Al tener elevación en el talón obligas a estos pequños huesos a hacer todo el trabajo, trabajo para el cual no fueron diseñados. En cambio, los huesos del talón son más grandes y resistentes, pensados justamente para recibir y amortiguar el impacto de cada paso. Una suela sin elevación respeta el diseño de nuestro pie: distribución de la carga en toda la planta.

¿La suela plana causa pie plano?

No. Una suela plana no “provoca” pie plano. Al contrario, una suela plana y delgada permite que el arco del pie trabaje y se fortalezca. Esto sucede porque el pie puede adaptarse libremente al terreno, activando los músculos que le dan soporte natural. Cuando bloqueamos ese movimiento con suelas rígidas o elevadas, el arco deja de trabajar y, con el tiempo, se debilita.

Lo que pasa cuando vuelves al nivel cero

Un calzado plano, sin elevación en el talón, permite que tu cuerpo se alinee como fue diseñado. Tus músculos trabajan para estabilizarte, tu postura se corrige de forma natural y la carga se reparte de manera eficiente en todo el pie.

Conclusión

La elevación en el talón no es un detalle sin importancia: cambia tu postura, modifica la forma en que tu cuerpo reparte el peso y obliga a tus articulaciones a trabajar de manera poco natural. Si por miles de años caminamos sin ella, no hay razón para pensar que hoy sea indispensable. Volver a un calzado plano no solo respeta la forma en la que fuimos diseñados, también devuelve a tus pies y a todo tu cuerpo la alineación y el soporte que necesitan para moverse con libertad y sin dolor.

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